Crédito hipotecario se aceleró a la par de mayor oferta inmobiliaria

26/08/2013

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Dinero prestado aumentó 10,7% en el segundo trimestre; mejoró predisposición de compra

Fuente: El Observador - Federico Comesaña 

El segundo trimestre del año trajo consigo una fuerte aceleración en el crecimiento del crédito hipotecario, en línea con una mayor propensión de los uruguayos a la compra de viviendas y una más amplia oferta para el segmento medio.

Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, con base en datos de las instituciones financieras locales recopilados por el Banco Central (BCU), el crédito concedido a las familias para la compra de inmuebles registró un crecimiento de 10,7% en el segundo trimestre del año, respecto a igual período del año anterior.

La cifra muestra la expansión del volumen de préstamos vigentes medidos en pesos constantes de fines de 2012. Es decir, evaluando los montos en moneda local pero eliminando el efecto de la inflación en esa medición.

El crecimiento registrado en el segundo trimestre del año deja atrás dos trimestres de caída consecutivos y representa la tasa más alta al menos desde 2010 –antes de esa fecha, algunos cambios estructurales a nivel de mercado hacen incomparables las series estadísticas–.

En el primer trimestre de este año, el crédito hipotecario crecía prácticamente a la mitad de la tasa actual (5,7%), mientras que en el último tramo de 2012 registró una expansión interanual de 7%. El máximo anterior tuvo lugar en el tercer trimestre de 2009, con un incremento de 9,8%.

Predisposición a comprar

La aceleración en el crecimiento de los préstamos hipotecarios para las familias uruguayas coincidió con un período de creciente predisposición de los consumidores locales a la compra de inmuebles.

En su encuesta mensual, el Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (Popce) de la Universidad Católica y Equipos Consultores, releva una mejora en la propensión de los uruguayos a adquirir bienes de consumo de alto valor.

Mientras hace menos de un año quienes creían que era un “buen momento” para adquirir automóviles o cambiar de casa se ubicaban levemente por encima de 30%, al cierre del segundo trimestre se encontraba más cerca del 40%.

En los hechos, el indicador que releva la propensión de los consumidores a la adquisición de autos e inmuebles creció 6,4% en los 12 meses finalizados en junio, cuando a marzo acumulaba una caída interanual de 14,6%. De todas maneras, el indicador todavía se ubica en niveles de “atendible pesimismo”, según los criterios de los técnicos a cargo de la medición.

La mayor propensión a la compra de viviendas coincide con el período de maduración de la Ley de Promoción de Viviendas de Interés Social, reglamentada a finales de 2011. Teniendo en cuenta el proceso de elaboración de los proyectos, aprobación y ejecución, recién este año las primeras obras terminadas fueron financiadas por las instituciones bancarias.

La ley generó incentivos a través de la exoneración impositiva para la construcción de viviendas en el segmento medio de mercado, que contaba hasta el momento con una importante demanda insatisfecha. Al mismo tiempo, la creación de una serie de incentivos adicionales por la Agencia Nacional de Viviendas, hicieron más accesible el crédito bancario al segmento medio y medio-bajo, ampliando la demanda.

Los inmuebles y el dólar

La reciente suba del tipo de cambio, de 13% en los últimos tres meses, puede que asuste a algunos uruguayos interesados en la compra de inmuebles. Sin embargo, en el mediano plazo, las estadísticas muestran que los precios de los inmuebles se ajustan por factores que poco tienen que ver con la moneda estadounidense.

De hecho, un estudio realizado por la consultora inmobiliaria Sures Bienes Raíces muestra que, medidos en dólares, los precios de los inmuebles registraron un crecimiento promedio anual de 10,8%. Al medirlos en pesos constantes, el incremento fue de apenas 0,25%. De hecho, en los últimos años el aumento del ingreso real de los uruguayos llevó a un incremento del poder de compra de las familias en el mercado inmobiliario. Mientras que en 2004 una vivienda promedio tenía un costo de 66,9 ingresos medios, en 2012 el costo bajó a 39,1 ingresos.

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